Ezero

Ezero
De *ēẓărūh > eẓəro, s. m. sing. ‘lugar fuerte, fortaleza natural u orográfica’.

La vocal de estado presenta una realización más anterior que la de su paralelo continental, pero no es posible determinar si también se abrevia o, por el contrario, mantiene su cantidad para así compensar la pérdida del último radical *h [Prasse 1974: 213-214]. *ǎ > ä > ə, por asimilación a la vocal característica e influencia de la vocal de estado (ē-). *-ūh > -u > -o, por contracción y asimilación a la consonante vibrante (r).
Ẓ·R

1. Hi. ant. desus. Neso. Nombre dado a la Isla por su antigua población amaziq. La más pequeña (269 Km²) y meridional del archipiélago canario, se encuentra a 28º 44′ de lat. N y 18º 3′ de long. O. Expr. t.: Eccero, Écerro, Esero. Var.: Acero.

§ «[…] e [fui] a otra que dizen la isla de lo Fero […]» [Anónimo LC (1350) > Bonnet 1944: 218].

§ «Fer» [Portulano Mediceo (Laurenciano Gaddiano, 1351) > Álvarez Delgado 1954: 10].

§ «Fer» [Planisferio Pizzigani [2] (1367) > Álvarez Delgado 1954: 10].

§ «[…] insula de lo fero» [Atlas de A. Cresques (1375) > Régulo 1949: 357].

§ «Ffero» [Portulano de M. Villadestes (1413) > Régulo 1949: 357].

§ «[…] a la vna dezían la ysla de Fierro […]» [Crónica de Juan II (ca. 1419) > Carriazo 1946: 6].

§ «Fero» [Portulano de G. Giroldi (1426) > Régulo 1949: 357].

§ «Fero» [Portulano de A. Bianco (1436) > Régulo 1949: 357].

§ «Do Ferro, O Fferro» [Fernandes (ca. 1507) 1947a: 339, 340].

§ «O Ferro tem um lugar de poucos vizinhos, que se chamam Ferrenhos, porque há nela pedras que parecem ferro, e a costa fragosa da mesma maneira, que parece escória de ferro, e as árvores são ásperas e ferrenhas» [Frutuoso (1590) 1966: 74, 145; Torriani (1590, LXII: 85r) 1940: 186].

§ «Que el nombre de Capraria significa / En ſu lengua grandeza, y Hero fuente / De que le dieron titulo a la Isla» [Viana 1604, I: 6v].

§ «Con el nombre Hero, llamaron sus naturales à esta Isla, hasta que fue conquistada de Catolicos, que estos por la llamar Hero, por equiuocacion, ò por corrupcion del nombre, la llamaron Hierro, con que hasta oy es conocida, y nombrada» [Núñez de la Peña (1676) 1994: 17].

§ «[…] y las otras dos [islas, una llamada] Hiérro porlasimilitud que tienen sus roques i peñas negras i steríles deyerbas la parte que se vee deelmar» [Gómez Escudero (ca. 1484) 1934: 45r].

§ «Andando ínuestígando razon porque se llamô del Híerro esta ysla, hallé que los naturales la llamaron Esero, que en su lengua quiere desír fuerte» [Abreu (ca. 1590: I, 17) d. 1676: 22r].

§ «Esero, Ezero» [Abreu (ca. 1590) 1787: 17r].

§ «El doceno Señorio era Acero, que alpresente llaman la Caldera, que en lenguage Palmero, quíere decír lugar Fuerte, queparece quiere sígnifícar lo mísmo que en lenguage herreño Écerro» [Abreu (ca. 1590: III, 3) d. 1676: 78v].

§ «Esta Ysla del Hierro fue llamada de los naturales Eccero» [Marín 1694, I, 20: 40r].

§ «[Hierronian Dialect.] Eʃero The name of the Iʃland, which ʃignified Strong. See the words of the Palmeʃe» [Glas 1764: 175].

N. B. Ya el profesor Álvarez Delgado (en Marcy 1962: 275) excluyó como formas romances las versiones que aparecen en los portulanos de los siglos XIV y XV: fero y fer, con el valor en catalán, italiano y francés de la ‘herradura’ que representa a esta isla en todos los mapas de la época. De ahí derivan luego las voces portuguesa (ferro) y castellanas (hierro > hero).

Problemas paleográficos y etimologías dudosas aparte, el dato más verosímil acerca de la denominación nativa de la Isla lo suministra Abreu Galindo: Esero, Ecerro, con la típica imprecisión en la ortografía de las sibilantes, que acentúa la anotación de Marín de Cubas (Eccero). Como es lógico, estamos fuertemente tentados de interpretar estas vacilaciones gráficas en la representación de la sibilante como un síntoma de la dificultad que representa para el oyente castellano transcribir el sonido enfático de la alveolar -ẓ-. La mayoría de los investigadores ha convenido en observar aquí un radical biconsonántico, [Ẓ·R], cuyo campo semántico, ‘roca’, se expresa en numerosas voces de diferentes dialectos. La opción expuesta aquí, procedente del habla tăhăggart, atiende a la traducción que mejor describe el aspecto dominante en la geografía de esta isla, pues «la rodea una especie de muralla de lava que la hace sumamente áspera, montuosa y casi inaccesible á los viajeros» [Madoz (1845-1850) 1986: 125]. Una circunstancia que se explica por: «[…] el rápido ascenso que experimenta el terreno a partir de su línea de costa, merced a la relación habida entre la altura máxima y reducida extensión de su territorio, la convierten en la isla de mayor pendiente media del Archipiélago, sólo superada en el planeta por la Isla de Fogo, en el Archipiélago de Cabo Verde, con 443 Km. de extensión y 2.835 m. de altitud» [Jiménez Gómez 1993: 33].

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