amiat

amiat
De *hammād > amiăt, n. n. card. m.

*ha- > a-, por contracción. *ā > iă/ê, la vocal característica sufre una disimilación en masculino, mientras mantiene su alargamiento ante la desinencia de femenino, en sílaba cerrada.
X·M·D

1. n. n. card. m. GC. ant. desus. Mat. Tres. Expr. t.: amiet. En f.: amelotti.

§ «Contaban por numeros deuno hasta dies dicíendo en su lenga [sic] ben .1. Liin 2. amiet 3. arba 4. Canza 5. sumus 6. sat 7. acot 8 [sic]. set 8. acot 9. marago 10. y sobre dies contaban coneluno onçe, venír marago. iparael 12 línir marago hastael 20 Linago. 30 amíago. 40 arbago. 50 Cansago. 60 sumago. 70 satago. 80 setago. 90 acotago. bemaraguín 100 limar [roto] …in 200 tta» [Cedeño (ca. 1490) 1934: 17r].

§ «canse 5» [Cedeño (ca. 1490) 1993: 377].

§ «Manera que tenían de contar los Gentiles Guanches Canarios. / Por decir uno, decian Ben. / Dos Lini. / Tres Amiat. / Cuatro Arba. / Cinco Cansa. / Seis Sumus. / Siete Sát. / Ocho Set. / Nueve Acot. / Diez Marago. Once Benir Marago. / Y de esta suerte, iban contando de diez en diez, multiplicando siempre el número que le pertenecia, segun la cantidad, o multitud que querian contar» [Sosa (1678) 1994: 325].

§ «Noms de nombre du même dialecte d’après Abreu Galindo. / 1. Been (Ben?). / 2. Lini. / 3. Amiat. / 4. Arba. / 5. Cansa. / 6. Sumous. / 7. Sat. / 8. Set. / 9. Acot. / 10. Marago. / 11. Beni-marago. / 12. Lini-marago. / 20. Linago. / 21. Beni-linago. / 22. Lini-linago. / 30. Amiago. / 31. Beni-amiago. / 32. Lini-amiago. / 40. Arbiago. / 50. Cansago. / 100. Beemaragoin (Ben’marago?). / 200. Limaragoin (Li’marago?)» [Berthelot 1842: 190].

§ «Tres = Amiet o Amiat» [Álvarez Rixo (ca. 1860) 1991: 44].

N. B. De ninguna manera puede relacionarse este enunciado con el lexema amaziq [K·R·Ḍ] que se aplica a este número (kəraḍ ‘tres’). El mejor paralelo se obtiene en el egipcio antiguo, lo que trae a primer plano las afinidades del fondo común afroasiático.

Pese al arcaísmo que muestra este numeral, no deben pasar inadvertidas ciertas apreciaciones:

(a) su composición gramatical y su evolución fonética encuentran una lectura fiable a través de la tamazight;
(b) las formas amelotti (3 f.) y amierat marava (13) aseguran la presencia de un último radical [D], como sugieren los alófonos [r] o [l] (por debilitamiento espontáneo de la oclusión), y no en la variante sorda [T] que recogen las fuentes para el masculino amiat. Este hecho, lejos de contradecir el parentesco con la voz egipcia lo acentúa y añade una conexión aún más sorprendente, por cuanto esa raíz continental, [X·M·T], proviene de una forma más antigua con radical dental faringalizado, es decir, [*X·M·Ṭ], mucho más próxima a la hipótesis que proponemos.

Esta distinción insular del número tres sugiere que pudo desempeñar otras funciones gramaticales. Además del singular y el plural, algunas lenguas poseen un número dual y también un trial. Y si fuera así, lo lógico sería inferir su empleo pronominal, pero esta opinión no va más allá de una simple especulación.