Agaete

Agaete
De *agăḍăy > agäḍe, n. vb. concr. m. sing. lit. ‘hondura, cuenca’, p. ext. ‘charca, depósito natural, lago pequeño’, ‘escorrentía, río’, ‘valle’.

*-ăy > -e, por contracción.
G·Ḍ·Y

1. GC. ant. Top. Valle enclavado en el cuadrante noroccidental de la Isla, sus favorables condiciones para las actividades agrícola y ganadera permitieron el desarrollo de un próspero asentamiento indígena. Hoy recibe este nombre un municipio de 45,5 kilómetros cuadrados, que limita con el de Gáldar, al Norte y al Este, y con el de Artenara, al Sur y al Oeste. Expr. t.: Agaethe, Gaete, Lagaete.

§ «Estando los nuestros con gran contento por tener la ysla casi conquistada y que ya los canarios les auían cobrado miedo, uino vna armada de siete carauelas de Portugal, que las ynbiaua el rrey de aquel rreino para que echasen de la ysla a los nuestros disiendo perteneserle a él la conquista dellas y las demás, las quales surjieron en vn puerto del Agaete y // allí tuvieron habla con algunos de los canarios a los quales dieron a entender que uenían a echar de aquella ysla a sus contrarios los castellanos, que procurasen ayudarles, que no lo perderían […]» [Ovetense (1478-1512) 1993: 127-128; 153; 160; 165; 182].

§ «[…] que parecía estaba toda la isla ya con quietud, hubo auiso que parecía una armada de nauíos que hauía pasado la vuelta de poniente por la parte que mira la isla el norte, hacía el puerto que llaman de la Agaete […]» [Gómez Escudero (ca. 1484) 1993: 395].

§ «Desembarcó en el puerto de La Gaete, que está a el poniente de Canaria» [Gómez Escudero (ca. 1484) 1993: 412; 420].

§ «[…] hallándose en el fuerte de el Agaethe el Alcaide Alonso de Lugo […]» [Gómez Escudero (ca. 1484) 1993: 421].

§ «Usaban en los enfermos de sajar con piedras de pedernal blanco de que tienen a el poniente unos riscos a la parte de la Gaete, mejor que con lançeta sacan sangre» [Gómez Escudero (ca. 1484) 1993: 437].

§ «1489 Enero 19. Valladolid (f. 143). Orden a Pedro de Vera, gobernador de la isla de Gran Canaria, para que ejecute una obligación del jurado Pedro Fernández de Señorino contra Alonso de Lugo, vecino de dicha isla y alcaide de Agaete, que le debe 2.400 arrobas de azucar y le tiene hipotecado un ingenio. Don Alvaro. Johannes. Antonius. Andreas. Franciscus. Castillo» [Aznar 1981: 30 < AS-RGS, 19-I-1489, fol. 143].

§ «1489 Septiembre 23. Jaén (f. 332). Incitativa a Pedro de Vera, gobernador de Gran Canaria, para que ejecute, si procede, un contrato que el jurado Pedro Fernández de Señorino, vecino de Sevilla, tiene contra su hermano Alonso de Lugo, vecino de Gran Canaria y alcaide de Agaete, que le debe 2.400 arrobas de azúcar de la compra de la mitad del ingenio, molino, cañaverales y tierras de Agaete. La Reina. Avila, Johannes. Antonius. Franciscus» [Aznar 1981: 31 < AS-RGS, 23-IX-1489, fol. 332].

§ «Diego de Vera. Receptoria a Pedro muños sobre lo de Canaria […] fue acordado que, por quanto por la dicha rresidencia pareció que el dicho Pedro de Vera ahorcó a Aluaro de Oviedo, e a Antón de Santo Domingo, aviendo les dado seguro al vno pro que repico la campana quando se revelo la syerra de llagaete por (sic) Rodrigo de Vera […]» [Wölfel 1953: 39 < AS-RGS, 1-X-1492, fol. 40].

§ «1496 Febrero 28. Tortosa. Confirmación de la venta que Alonso de Lugo, gobernador de Tenerife y La Palma, hizo a Francisco Palomar, mercader genovés, vecino de Valencia, de noventa fanegas de tierra, un ingenio de azucar y un molino de pan en Agaete, con la condición de que éste pagase anualmente doscientas arrobas de azucar y cuatro arrobas de confite a Francisco de Riberol, mercader genovés. Van insertas la carta de merced a favor de Alonso de Lugo y la carta de venta, sus fechas: Santa Fe 20 de febrero de 1492, la merced; Real de las Palmas 9 de agosto de 1494, la carta de venta. El Rey y la Reina. Parra. Concertada: Rodericus» [Aznar 1981: 84 < AS-RGS, 28-II-1496].

§ «1500 Agosto 20. Granada. Incitativa al gobernador o alcalde de las islas de Gran Canaria, para que determinen en la demanda presentada por Sancho Bermúdez, en nombre propio y en el de otros canarios de dicha isla, contra ciertas personas que les quitan, desde hace cinco años, el agua de sus heredades de Agaete y les causan otros daños. Episcopus ovetensis. Filipus. Johannes licenciatus. Martinus. Zapata. Ramírez. Pérez» [Aznar 1981: 101 < AS-RGS, 20-VIII-1500].

§ «1506 Febrero 26. Salamanca. Licencia al tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid, para que pueda vender el ingenio y heredamiento que posee en Agaete, en la isla de Gran Canaria, al genovés Antonio de Cerezo, a pesar de la prohibición de que los extranjeros adquieran bienes valorados en más de 200.000 maravedís. Dicho heredamiento fue propiedad de Francisco Palomar, hermano de Antonio de Cerezo, que fue desposeído por él por haber cometido cierto delito. El Rey. Grizio. Zapata. Polanco» [Aznar 1981: 137 < AS-RGS, 26-II-1506].

§ «1507 Noviembre 17. Burgos. Orden a las justicias del reino de Valencia, para que obligue a Francisco Palomar, genovés, estante en Valencia, a presentarse en un plazo de treinta días ante el Consejo, a fin de que declare en el pleito que sigue con Francisco Riberol, vecino de Sevilla, sobre el censo de un ingenio en Agaete, y en el que fue condenado en primera instancia por el alcalde mayor de Gran Canaria a pagar 1.800 arrobas de azúcar y 18 de conservas y confites. Conde Alférez. Tello. Moxica. Carvajal. Palacios Rubios. Polanco. Ruiz de Castañeda» [Aznar 1981: 147 < AS-RGS, 17-XI-1507].

§ «1510 Noviembre 21. Madrid. Ejecutoria para que las justicias del Reino, especialmente las de Gran Canaria, cumplan la sentencia dada a favor de Francisco de Riberol, vecino de Sevilla, en el pleito que siguió con el ldo. Fernando Tello, procurador fiscal, por apelación de éste a una sentencia del bachiller Guerra, alcalde mayor de Gran Canaria, que condenó a Francisco Palomar, genovés, vecino de Valencia, a pagar a Francisco de Riberol 1.800 arrobas de azúcar y 18 arrobas de conservas, en virtud del contrato que éste tenía con Pedro Fernández de Señorino y Alonso de Lugo, su hermano, para el suministro de azúcar de sus ingenios de Ayraga, en Gáldar, y de Agaete, éste último comprado por Francisco Palomar, a lo que se niega dicho procurador fiscal por haber sido confiscados los bienes de Francisco Palomar, por el delito de saca de moneda, y concedido el ingenio al tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid. Conde Alférez. Carvajal. Santiago. Sosa. Gallego. Cabrero. Ruiz de Castañeda. Licenciatus Jiménez» [Aznar 1981: 166 < AS-RGS, 21-XI-1510].

§ «Magnificos señores Sebastian del Hierro vezino desta ysla subplica a vuestras merçedes le hagan merçed de un pedaço de tierras de sequero que es el barranco de Facarcaz termino de Galdar en que puede aver un caiz e medio de tierra poco mas o menos con una queva que esta junto con las quevas de Juan Gonçalez Carnero que alyndan de la una parte las dichas tierras de la parte de arriba con el camino Real que va a las cuevas del dicho Juan Gonçalez e por la parte de abaxo el camino viejo de canarios que va al Agaete e estan desaprobechadas e llenas de mucho monte y en ello rreçibire merçed […]» [RGC (20-III-1522, fol. 318r) 1998: 533].

§ «Poder que da Hernán Sánchez de Bentidagua(49) a Alonso de San Clemente, para que demande a Juan de Maninidra y Guillén Sauca, por cincuenta cabrillas que le deben. / Testigos: Juan de Maninidra y Guillén Sánchez, vecinos de la isla y Alonso de Robledo, clérigo, cura del dicho Agaete» [AHPLP, Escribano: Alonso de San Clemente (Protocolos, 1522-1524). Legajo: 2.316, fol. 398 (10-IV-1524) > González Sosa 1985: 165].

N. B. La nota (49) añade: «Notorio indígena (hijo del guanche Bentidagua); natural de Agaete y alcalde Real de dicho término. Este Hernán se sabe que compró las famosas tierras de Guayedra del Guanarteme. Una hija de éste, Catalina, casó en Guía con Gil Afonso, (Libro primero Bautismos, f.° 58 vt °) «vecinos de Ventidagua«».

§ «[…] unas (tie)rras [roto] de sequero que puede aver hasta treynta hanegadas [roto] poco mas o menos que son en las haldas de Tamad(ava) ençima de la majada de Comez Br[]jner e de la una (parte) los Riscos de Tamadava e por debaxo de las [roto] el valle del Agaete e de la otra parte el camino que (Tama)dava e de la otra parte el barranco que ba a dar [roto] s [roto] de Cristobal Pescador […]» [RGC (17-[roto]-1531, fol. 28r) 1998: 53].

§ «Agaete» [Matritense (ca. 1540) 1993: 237; 238; 248; 251; 253].

§ «Magnificos señores, Oraçio Pabon vezino desta ysla en la villa de Guia besa las manos de vuestras señorias y les suplican le hagan bien e merçed de le dar treynta fanegadas de tyerra o lo que buestras señorias fueren servidos en Facarcaz linde con tyerras que dyeron a Antonio de Cherinos de la una parte y de la otra con el camino de abaxo que traviesa a la Rehoya que dizen de Facarcas y de la otra parte tyerras de Garçia de la Coruña y de la parte de abaxo Riscos tajados del valle de Agaete que son tyerras calmas e montuosas que no an sido fechas […]» [RGC (1-X-1544, fol. 113r) 1998: 206].

§ «[…] la Gaete […]» [Lacunense (ca. 1554) 1993: 200; 223; 227].

§ «Agaete» [Lacunense (ca. 1554) 1993: 218; 226].

§ «Los Canarios queviníeron por embajadores, y de donde, son los siguientes = Acosayda, deTelde: Egenenacar, de Aguímes: Vildacane, de Texeda: Aridanŷ de Aquerata y Saco, de Agaete: Achutíndac, de Galdar; Adeun, deTamaraseyte; Artenteyfac, de Artevírgo; Ahuteyga, de Atíacar; Guriruquían, de Arucas» [Abreu (ca. 1590, I, 29) d. 1676: 36r].

§ «Esta Ysla de Gran Canaria tíene de Largo 12 Leguas desde las ysletas hasta lapunta del Arganeguín, y 8 deancho, desde el Puerto de Lagaete haſta el puerto de Gando; y en circunferencia tendra poco mas de 30 Leguas» [Abreu (ca. 1590, II, 2) d. 1676: 39r].

§ «Lagaete, Stadt auf Gran Canaria, Karte fol. 31v., heute Agaete» [Torriani (1590, XXVIII: 31v) 1940: 249].

§ «[…] Y hecha vna gran torre en Agaete / Por mas ſeguridad de la conquiſta, / y Alcayde della al noble don Alonſo / Fernandez de Lugo […]» [Viana 1604, II: 36r].

§ «Agaete» [López de Ulloa (1646) 1993: 279; 305; 318; 326].

§ «Cíguese otro lugar que llaman Agaete; es lugar pequeño y muy conbatido de los vientos; es tanbién lugar regalado de todo género; / está allí fundado un maiorasgo muy bueno, ay su beneficiado de opossisión aunque corto por serlo la jurisdicción del. Tiene ingenio de asúcar, muchas aguas, tierras labradías en que se coge trigo, çebada, centeno, millo, viñas. En este lugar ay agrio muy regalado y en mucha abundancia, y particularmente limas. Está distante de las villas dichas [Gáldar y Guía] vna legua larga y está muy cercano a la mar y con estarlo todos estos tres lugares no an sido infestados de enemigos, y si alguna ues llegan nauíos de cosarios aquellas costas, los veçinos y naturales les causan muchos daños prendiendo y matando en ellos» [López de Ulloa (1646) 1993: 320].

§ «[…] vino Alonso de Lugo, el qual aportó en la Gaete, i luego hizo allí una torre de tapias, de la qual salía a hacer presas i fue mucha aiuda para la conquista […]» [López de Ulloa (1646) 1993: 359].

§ «Los Gaíres mas principales que vinieron en nombre delos dos Reyes, y demas son […], Yzaco del Gaete […]» [Marín 1694, II, 9: 55v].

§ «Lagaete era el puerto fronterizo de Tenerife, adonde se navegaba en cuatro horas» [Viera (1772, XIII, 2) 1982a, II: 108].

§ «8º. Lagaete. Tiene un puertecito de mar, que llaman de N. S. de las Nieves, tomando el nombre de una ermita. Las iglesia parroquial dis-//ta de él como un cuarto de legua; es pequeña, aseada, y tiene cura beneficiado de real provisión. Sus casas son terreras y sólo forman una calle. El terreno, cálido y muy seco, ha sido quemado por volcanes en lo antiguo. Hay en él 868 personas, repartidas por los pagos de Guayedra, Barrio del Risco, El Valle» [Viera (1772, XV, 87) 1982a, II: 395-396].

§ «Eine sonderbare Deutung ist die folgende: “la tradición local hace derivar este toponímico de la corrupción del diminutivo de lago, laguete.” RIO AYALA Y DORESTE GARCÍA MC III/VI/1935. Wir können das übergehen» [Wölfel 1965: 706].

§ «El Valle de Agaete tiene una longitud aproximada de 7500 m, pendiente media del 6% y una orientación SE-NO hacia la desembocadura. Muestra un perfil transversal muy abrupto a lo largo de casi todo su recorrido, solo roto a un 1 Km de su desembocadura donde el valle se abre a modo de abanico y las laderas suavizan su pendiente» [Pérez Torrado et al. 2002: 76].

§ «Los depósitos [paleontológicos] se localizan en cuatro distintos afloramientos a lo largo del valle, siempre adosados a los sectores inferiores de sus laderas y con cotas que oscilan entre 50 y 100 m (Fig. 1a y b). La extensión de estos afloramientos es muy variable, si bien muestran en general geometrías lenticulares adaptadas a esas laderas con pendientes entre 5º a 25º (Fig. 2a). Las potencias oscilan entre 1 y 5 m, observándose una disminución progresiva de las mismas hacia el interior del valle» [Pérez Torrado et al. 2002: 76].

N. B. No hay base suficiente para ponderar hasta qué punto la etimología popular que asocia el diminutivo laguete con la antigua versión hispánica Lagaete (El o La Agaete), prefijada por el artículo romance engastado al topónimo nativo (como en Letime, lesque, etc.), obedece a una reminiscencia oral o a una simple casualidad (de inspiración fonética). En cualquier caso, aunque esa correspondencia tuviera algún fundamento, la ensenada o «puerto del Agaete» o «Lagaete» (hoy, de Las Nieves) parece el accidente geográfico más oportuno para explicar esa presunta relación.

Sin embargo, los paralelos continentales sugieren una masa de agua corriente o estancada en alguna depresión del terreno. La abrupta orografía del Valle ofrece condiciones apropiadas para haber albergado tanto un curso constante como un embalse natural, pues quedan bien acreditadas en este ámbito las escorrentías y las elevaciones más o menos violentas del nivel del mar. A este respecto, la constatación de depósitos paleontológicos de origen marino en el Valle (incluso hasta los 90 m de altitud) o el establecimiento colonial de toda la infraestructura necesaria para la producción de azúcar (cañaverales, ingenio, molino, etc.) abonarían, siquiera sea de manera indirecta, cualquiera de estas lecturas.

Con los escasos conocimientos históricos disponibles acerca de las antiguas sociedades isleñas, aún más lejos queda rastrear una eventual dimensión simbólica del topónimo, suscitada por la «Charca del Paraíso» y el carácter «legendario» del curso fluvial que son acogidos en el correlato continental.

Tomadas en consideración este conjunto de reflexiones, se podría decir que el vocablo define una ‘cavidad’ etimológica que fluye, es decir, la ‘cuenca’ o el ‘Valle’ que todavía hoy comparte la identificación social de este enclave insular.

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