Armiche

Armiche
De *arəmis > armiš, n. vb. m. sing. lit. ‘prendimiento’, p. ext. ‘presa, botín, trofeo’.

*-s > -š, por labialización.
R·M·S

1. m. Hi. Antr. Jefe único de la Isla, capturado y esclavizado por Jean de Bethencourt.

§ «[…] y trayendo á su presencia Herrera los mas de los que andaban retirados en las montañas y entre ellos á Armiche, su rey, que conociendo su poca fuerza, para resistir la mucha de la gente de Herrera, se rindió. y los que le acompañaban, que por haber algunos de los que habian gozado del cultivo evangélico, y con el que les hicieron los operarios que llevó Herrera, se bautizaron muchos, junto con su Rey Armiche que se llamó Marcos, apadrinado de Diego García de Herrera […]» [Castillo (1737) 1848 (XXIV): 73].

§ «d. Reino del Hierro / La isla del Hierro era posesión del rey Armiche, único monarca, que, amando el descanso y la pública tranquilidad, tenía bajo su sombra un pueblo ocioso e ignorante del triste ejercicio de la guerra. Mas esta paz, que no podía ser turbada por la parte interior, lo fué funestamente en el siglo XIV por las incursiones de los aventureros de Europa hasta tal punto, que de un país prodigiosamente poblado formaron un desierto. Sus naturales eran llevados todos los años en cautiverio, y sólo en 1402, poco tiempo antes de la venida de Béthencourt, habían apresado los piratas y vendido 400 personas.5 Los conquistadores franceses, no teniendo que hacer más que presentarse en la isla para sujetarla, cometieron la tiranía de destinar para esclavos al rey y otros 110 isleños» [Viera (1772, I, 21) 1982a, I: 190].

N. B. La nota 5, aclara: Conqueste des Canaries, cap. 42, pág. 77.

§ «Augeron era un isleño del país, hermano del príncipe Armiche, que actualmente reinaba, quien, habiendo caído los años antecedentes en manos de los aragoneses, vino primero a poder del rey de Castilla y, por dádiva de aquel monarca, al del señor Béthencourt. Apenas se dió a conocer Augeron a su hermano y le declaró su comisión, le persuadió, de manera que Armiche, acompañado de ciento y once vasallos, vino a rendirse a Béthencourt, que los recibió con muchas protestas de protección y de amistad. / Pero sin duda es cosa triste que nuestro héroe no tuviese empacho de faltar a esta palabra de honor. Béthencourt, que a lo menos debía respetar la sumisión voluntaria de los herreños, los hizo esclavos, sin // exceptuar al mismo príncipe, y el mayor favor que le concedió fué ponerle en el número de los que reservó para sí. Nuestros autores disculpan esta acción injustificable, alegando que el conquistador se halló en la necesidad de contentar a sus soldados y de establecerlos con desahogo en aquel país; pero lo cierto es que Juan de Béthencourt se dejaba arrastrar de la barbarie de su siglo. Como quiera, es evidente que Armiche fué víctima del amor a su hermano y que, aunque su reino estaba casi despoblado a causa de las antecedentes piraterías, podía haber vendido un poco más cara su soberanía y su libertad.1» [Viera (1772, IV, 17) 1982a, I: 339-340].

N. B. La nota 1, aclara: Conqueste des Canaries, cap. 84.

§ «Armiche Soberano de la isla a principios del siglo XV Juan de Bethencourt valiéndose del intérprete Augeron, natural de la Gomera, logró que se le presentara el rey con 100 isleños más: “quien retuvo para sí 30, siendo uno de ellos el rey, y los demás fueron repartidos como botín, vendiéndose algunos como esclavos”. Boutier y Le Verrier» [Bethencourt Alfonso (1880) 1991: 315].