samarin

samarin
De *zammarin, p. ac. m. ‘poderoso, capaz’.

Z·M·R

1. m. Tf. desus. Soc. Miembro de una orden de especialistas en el culto religioso y la adivinación, según la tradición oral que recoge Bethencourt Alfonso. Ú. m. c. apellido. 

2. adj. GC. Persona grande, corpulenta o fuerte. Expr. t.: sambarín, sammarín, samarín.

§ «Samarines, T[enerife], F[uerteventura], “Sacerdotes de la clase de los guañameñes”.17» [Bethencourt Alfonso (1880) 1991: 241].

§ «[Nota 17] Los sámaras o samarines era clase sacerdotal educada en las especies de seminarios, llamados sámaras, de donde el nombre de las cuevas de esta denominación, como dijimos. De todas las islas sólo existen testimonios geográficos y tradicionales en Fuerteventura y Tenerife […]» [Bethencourt Alfonso (1880) 1991: 295].

§ «La orden de los samarines, que como ya dijimos eran también conocidos por agoreros, adivinos, hechiceros y profetas así como por guañameñes por llevar éste [sic] último nombre el sumo pontífice o el summus aruspex, vestían completamente de negro con el guatimac o idolillo de barro colgado al cuello» [Bethencourt Alfonso (1911) 1994b: 276].

§ «ZAMARIN – Nombre de un majo» [Castañeyra (ca. 1887) 1991: 98].

§ «Aquella mujer parecía un sambarín. Un sambarín es una persona grandísima, alta y gorda» [Entrevista de Víctor Perera Mendoza (2009) a don Juan González Herrera, de Acusa, cabrero, 81 años, 23-II-2009 > com. pers. 27-II-2009].

§ Cf. «[…] venerable alonso de samarinas Canonigo dela ysla de Canaria quesoys […] vesyno que soys dela villa de palos e agora quereys ser vesyno desta ysla de thenerife […]» [DOT, lib. II, cuaderno 17, núm. 15, s.f. / DpT, lib. I, 28-VII-1506].

§ Cf. «Llegado el dia tres de Mayo, dia de la Inuencion de la Santa Cruz, el General Don Alonso de Lugo, y Caualleros, y Soldados, que le acompañauan, celebraron la fiesta à la Santa Cruz, […] y […] se hizo en aquel lugar vn Altar, con vna ramada y algunos Sacerdotes, que venian en el exercito, como fue el Licenciado Alonso de Samarinas, Canonigo de la Santa Iglesia de Canaria […]» [Núñez de la Peña (1676) 1994: 118].